¿Cómo podemos avanzar en nuestro camino?

¿Qué haces cuando lo has dado todo y nada funciona? ¿Qué haces cuando sientes que tu vida se ha derrumbado en pedazos y que ya nada tiene sentido?

Lo que debes hacer es buscar tus para qués, salir de ti, encontrar un motivo más grande que tú, encontrar por quien luchar, levantar la mirada del suelo y volver a mirar al cielo, buscar un nuevo propósito, un sueño por el que pelear, dar gracias por lo que uno tiene en vez de estar siempre pensando en lo que nos falta, y con esos ingredientes recuperar la esperanza.

Lo que haces es dejar de mirar atrás, a los errores del pasado, a lo que pudo haber sido y no fue. Tienes que soltar el pasado para liberarte de esa pesada ancla y poder avanzar en el presente, hacia un futuro mejor. Tienes que acabar con la desesperación y el drama antes de que éstos acaben contigo, porque no puedes alcanzar aquello que está delante de ti, esperando en tu futuro, mientras sigas aferrad@ a los restos del pasado que quedaron atrás, porque éste no volverá, al igual que no vuelve atrás el agua que ya pasó por un río.

Llega un momento en la vida en el que hay que acabar con el drama, el momento en que decides que ya es suficiente, que no quieres seguir viviendo, el momento de dejar de magnificar y empeorar todo, para comenzar a ver las cosas tal como son y no peor de lo que son. No necesitamos más drama ni a las personas que nos lo recuerdan a cada instante. Necesitamos una nueva esperanza. Una nueva visión. Ver las cosas tal como pueden llegar a ser, porque aquello que pones en tu mente es hacia donde te diriges. Es una autoprofecía que se convierte en tu destino.

Es hora de alejarse de aquello y aquellos que tiran de ti y te retienen, de los que quieren protegerte, pero en realidad te impiden avanzar, de aquellos que están empeñados en criticar y tan sólo hablan de lo que está mal. Es hora de alejarse de los destructores del futuro y de los ladrones de esperanza, de los que culpan al resto del mundo y jamás se miran a si mismos. Es hora de aceptar lo que no puedes cambiar, pero es hora de cambiar lo que no es aceptable. Y tú no puedes aceptar seguir viviendo así, que es seguir sobreviviendo, esperando a vivir.

Llega un momento en el que tienes que decidir ser parte de la solución y no del problema, el momento en que tus palabras sean para construir y no para destruir. Tienes que aportar un valor añadido, marcar la diferencia y salir a luchar aunque tengas la peor mano, porque la vida es un juego en el que se aprende a jugar viviendo con todas las cartas, incluyendo las menos deseadas. Por eso tienes que encontrar un para que más grande que tú, un gran propósito, un sueño o una misión que te inspire a salir de aquí y avanzar hacia un futuro nuevo y mejor.

No esperes a que alguien te rescate, eres tú quien tiene que rescatarse a sí mism@. Si quieres adelgazar, yo no puedo hacer la dieta por ti, eres tú quien tiene que llevar a cabo el esfuerzo. No puedes seguir esperando que algo ocurra, eres tú quien tiene que hacer que las cosas cambien. Si quieres que todo cambie, eres tú quien tiene que cambiar. Si quieres que las cosas mejoren, eres tú quien quien tiene que mejorar. Por eso este es el momento de afrontar el presente, por doloroso que sea. No puedes permitir que algo que ocurrió hace tiempo en el pasado siga controlando tu vida en el presente y condicione tu futuro.

En la vida de cada uno de nosotros llega el momento de tomar una firme decisión, la decisión que puede cambiar el curso de nuestra historia, y ese momento es ahora.

Un lugar llamado destino